¿Cómo debe ser un Terapeuta de la Nueva Medicina?

¿Cómo debe ser un Terapeuta de la Nueva Medicina?

Tomado de Resumen de la Nueva Medicina Germánica del Dr. Hamer

El Dr. Hamer describió claramente cómo debe ser un terapeuta de la Nueve Medicina:

Una vez comprendida la metodología con toda su lógica, surge el problema de aprender a trabajar como un detective psico-criminalista.

TerapeutaNMG
Hay personas que lo logran enseguida captando de forma intuitiva, sin ser por ello menos que sus colegas que poseen una orientación más intelectual. Dichas personas con una orientación intelectual tienen normalmente más problemas con todo esto, pues no encuentran acceso a los pacientes a nivel humano y carecen de carisma. Para un médico que trabaje realmente en cuerpo y alma y que tenga un corazón cálido para sus pacientes, no hay nada más placentero que trabajar de forma profesional con la NUEVA MEDICINA. Esto le lleva a todo médico que posea cualidades carismáticas a buscar el conocimiento más amplio que pueda brindar la medicina, al cual el especialista, considerado actualmente como el cénit de la medicina científica, no tiene acceso.
Tal vez no sea exageración alguna decir que todo aquel que quiera trabajar con la NUEVA MEDICINA, por más conocimientos que tenga y por más dominio que posea de los tres niveles, tiene que ser ante todo una persona madura y bondadosa, una persona en la cual el paciente encuentre un apoyo humano incondicional y una profesionalidad sobresaliente.

Lo especial de la NUEVA MEDICINA, es que el paciente se transforma en protagonista absoluto del proceso que se lleva a cabo en su propio organismo. ¡Ya no se “actúa” sobre el paciente, sino que el paciente actúa por sí solo! En la NUEVA MEDICINA la relación médico-paciente tiene que revisarse y redefinirse completamente.

El médico en la medicina practicada hasta hoy día, tenía que ser en lo posible un científico superespecializado. En el futuro pasará a ser una persona altamente cualificada en el aspecto humano, con una preparación muy amplia y con dones de auténtico detective médico. Además tiene que poseer el carisma de un sentido común sano y de una gran comprensión humana.

 

Tiene que ser capaz de permanecer al lado de su paciente como si fuera un buen amigo, proporcionándole al paciente – protagonista, sus especiales conocimientos profesionales. Pues la medicina del futuro consistirá en mucho menor prescripción de medicamentos y en su mayor parte, en el aprendizaje de la comprensión por parte del paciente del origen de su conflicto biológico y de su denominada “enfermedad”, buscando en colaboración con el médico, el mejor camino para salir de su conflicto o para no volver a caer en él en un futuro.

Estos sacerdotes del dios “Esculapio” tienen que ser, en mi opinión, hombres sabios y humildes con un corazón cálido y al mismo tiempo con un gran conocimiento general e interdisciplinario. Soy consciente de que esta imagen descrita no está en concordancia con lo que se considera actualmente un médico de “prestigio”.