La enfermedad como adaptación al entorno – Medicina Germánica en México

La enfermedad como adaptación al entorno

Pulgas de agua
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Pulgas de agua

Por MetaPsico Somatico.

La NMG afirma que los conflictos biológicos (la enfermedad) responden a las vivencias del propio individuo, nunca de su ancestros. ¿Pero siempre es así?

Veamos un ejemplo, para entender el posible fenómeno. Las pulgas de agua, tienen un aguijón en la cola. Pero cuando hay muchos depredadores se observa que este aguijón se hace mucho más grande y además aparece en su casco otro aguijón de grandes dimensiones, en las siguientes generaciones. Se decía que esto es debido a la selección natural. Estos son cambios muy importantes de la estructura corporal del artrópodo, como se observa en la foto; en la daphnia del lado izquierdo está este tipo de adaptación.

Pero a unos científicos se les ocurrió: ¿qué pasaría si en lugar de hacer una selección usando depredadores de verdad ponemos en el agua en la que viven las daphnias, sin cascos puntiagudos, sólo sustancias producidas por los depredadores?
Pues bien, para la sorpresa de los científicos, la simple exposición de las madres a un pico de la sustancia producida por el depredador pero sin la presencia del mismo producía en la siguiente generación las adaptaciones típicas para defenderse de los depredadores que se suponía que debían ser producidos por la selección natural.
Es decir, el conflicto biológico fue pasado de la madre a su descendencia, y el efecto se mantuvo incluso una generación más, sin necesidad de una nueva estimulación ni la presencia del depredador.

En otras palabras, aunque es cierto que quien tiene el conflicto biológico activo son los hijos, pues son los que han activado el programa especial de adaptación de la forma a la presencia del depredador, los hijos ni siquiera han estado nunca en presencia de la sustancia. Por lo tanto, fue en la madre en donde se activó el conflicto.

Aquí surge la pregunta: Si en la naturaleza existen maneras de activar conflictos biológicos que se manifiestan programas especiales en la descendencia, ¿Cómo sabemos que eso no está pasando también en humanos?

En el caso de las pulgas de Agua, aunque se mezcle entre ellos a la tercera generación, ya no muestran cascos puntiagudos. Además, si a la madre se la deja durante un tiempo sin estimulación mediante la sustancia producida por el copépodo (depredador), tiene camadas normales. Es decir, al desaparecer el estresor va desapareciendo el efecto.

Un ejemplo en los humanos

Una madre sufre una quemadura en gran parte de su cuerpo durante el embarazo al tirarse encima una olla de agua hirviendo. Este fuerte conflicto, también es percibido por el hijo con gran intensidad y la mujer acaba teniendo un hijo con “piel de mariposa”, a pesar de que ese niño nunca se ha quemado.

Niño con piel de mariposa
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Niño con piel de mariposa


El Dr. Hamer, tras sus observaciones empíricas con los pacientes que acudían a el, descubre que los SBS o programas biológicos de la naturaleza con un fin sensato (objetivo biológico de supervivencia) que vive la madre mientras se encuentra embarazada son vividos al 100% por el hijo por nacer y esos SBS permanecen en fase activa (CA)  siempre y cuando en la madre permanezcan activos, pero al nacer, el bebé pasa a fase PCL (post conflictolisis), con lo cual se muestran los síntomas de conflicto resuelto que son interpretados como enfermedades. (En el libro “Legado de una nueva medicina” se demuestra claramente un caso de un feto y madre son idénticos conflictos en un TAC cerebral de ambos, la NMG no da cabida a las hipótesis ni especulaciones si no a leyes biológicas demostrables. Melisa Azocar Pino).

En el caso de la piel de mariposa es la fase activa del conflicto y eso provoca que el bebé nazca presentando esa característica en su piel.

En el caso de la pulga de agua, el experimento  en las hembras expectantes expuestas a las sustancias desechadas por sus depredadores activan el conflicto biológico necesario para la supervivencia de su próxima camada, provocando la modificación de la aparición del segundo aguijón frontal. El que la cría modificada con el segundo aguijón genere una tercera generación con el mismo aguijón puede deberse a que la segunda generación nunca haya percibido el estímulo tanto de inicio como de finalización del conflicto biológico, pues su organismo nunca lo percibió directamente.

Con estas pruebas podemos deducir que efectivamente los conflictos solo se trasladan a la siguiente generación por medio de la madre al individuo restante, más al nacer, el conflicto se resuelve y no hay conflictos que se transmitan a los hijos posterior al nacimiento. Todos los nuevos conflictos serán propios del nuevo ser, aunque los padres por convivencia estén relacionados con el.

Enrique González