Mito: Comer sano evita que enfermes – Medicina Germánica en México

Mito: Comer sano evita que enfermes

Mito: La sana limentación ayuda a que no enfermes

Mito: La sana limentación ayuda a que no enfermes

Una de las características de la Nueva Medicina Germánica, al ser un nuevo paradigma que basado en la revisión de miles de casos descubre las verdaderas causas de las “enfermedades” es que permite al que la practica el descubrir que muchas de las “verdades” que nos han presentado como tales en realidad no lo son.

Tras la anamnesis de un alto número de casos de una misma enfermedad se demuestra que tiene una sola causa común, Hamer puede, como resultado de esto, aceverar que para una enfermedad no existen otros tipos de causas, desechando así el dogma-argumento de que las enfermedades son “multifactoriales”.

De la misma manera, mientras la persona se preocupa por seguir las recomendaciones de todos los tipos de alimentos que debe ingerir, los medios provocan una “preocupación constante” por no caer en el tabú de comer mal, y se ha creado una falsa idea de que cuando enfermaste es por que no te alimentaste bien o por que el sistema inmune se deprimió, dejando a la persona a la deriva en el mar de las posibilidades de enfermar.

Este extracto de uno de los libros del Dr. Hamer pone en claro que si bien es importante la alimentación, no lo es en la manera en la que se nos dice. Comer sano no garantiza no enfermar.

Por el Dr. HAMER

“Un individuo que come adecuadamente es menos susceptible de sufrir conflictos biológicos. Eso es muy evidente. Eso es tan parecido a el porqué la gente rica no tiene tantos cánceres como la gente pobre, ya que la gente rica puede resolver muchos conflictos con el simple hecho de sacar su chequera y firmar un cheque. Pero prevenir un cáncer (ó cualquier otra enfermedad) a través de una dieta es imposible porque aún la gente con una dieta saludable no puede evitar que ocurran los conflictos (que causan las enfermedades). En la Naturaleza, el animal más fuerte y saludable sufrirá consecuentemente menos cánceres que aquel que está debilitado o es más viejo. Pero esto no significa necesariamente que ser viejo sea carcinogénico.”

Sobra decir que una dieta saludable sea esencial para nuestro bienestar. Comer sanamente es particularmente importante cuando estamos cursando un “programa biológico” (SBS, antes conocido como enfermedad).
Durante la actividad de conflicto, el sistema digestivo funciona al mínimo para que el apetito sea usualmente bajo (Dr. Hamer: “¡un ciervo no puede recuperar su territorio con la barriga llena!”). Durante la fase de estrés los suplementos dietéticos pueden ser muy útiles ya que aumentan la energía y la fuerza necesarias para enfrentar un conflicto y resolverlo.

Al principio de la fase de curación, el apetito regresa. Es entonces cuando la comida se vuelve medicina de verdad. Cuando un órgano o tejido se encuentra en la etapa de reparación, el organismo necesita muchos nutrientes que apoyen al proceso de reestablecimiento. La energía que ganamos a través de una dieta saludable hace que la fase de curación sea mucho más fácil. De forma contraria, la comida que contiene toxinas (pesticidas, herbicidas, conservadores, aditivos y sustancias parecidas) disminuye la energía del cuerpo. Esto puede prolongar, y aún más, complicar el proceso de curación.

Cuando reconocemos completamente que es la PSIQUE en donde comienzan las enfermedades y también en donde terminan, y que el cerebro funciona como el centro de control biológico de todos los procesos corporales, incluyendo a los cambios “patogénicos”, entonces también aprendemos a entender que por si solos nuestra dieta o nuestros suplementos nutricionales no pueden curar una enfermedad. Desde luego una dieta sana, idealmente proveniente de fuentes orgánicas, acelerará ciertamente el proceso de reparación por ejemplo, de un cáncer que ya se encuentre curando.

Comer cantidades significativas de comida rica en proteína es de la mayor importancia particularmente durante la fase de curación de los tumores controlados desde el cerebro antiguo, tales como el cáncer de pulmón, de hígado, de colon, de páncreas o de glándula mamaria. Cuando las bacterias de la tuberculosis (TB) están en el proceso de descomposición de un cáncer, el cuerpo elimina junto con los remanentes del tumor una descarga que contiene grandes cantidades de proteína. Proveer proteína a través de alimentos ricos en ella puede salvar la vida. Las “dietas de jugos” ó de “comida cruda ” durante ese periodo pueden generar serias complicaciones. Lo mismo ocurre en tal periodo en el caso de los ayunos.

Familiarizados con el patrón de las dos fases de cada “enfermedad”, la calidad de la comida, plantas o suplementos dietéticos muestran una nueva óptica.

Por ejemplo, la vitamina C tiene una cualidad “simpaticotónica” y como tal, actúa como un estimulante. Esto explica porqué la vitamina C “trabaja” en un resfriado ó porqué ayuda a aliviar el dolor (un síntoma de curación vagotónico) si se administra de forma intravenosa. Tomada en cantidades excesivas durante la fase activa del conflicto, la vitamina C puede aumentar los síntomas, incluyendo el crecimiento de los tumores controlados desde el cerebro antiguo. Por otro lado, en la fase de curación, la vitamina C disminuye los síntomas de curación pero también prolonga la fase de reparación. Ésta puede ser una medida bienvenida para reducir los síntomas de curación que sean muy intensos (ver “sobre las medicinas” más arriba).

El café, así como la vitamina C, es también un estimulante. Es por eso que beber café alivia los dolores de cabeza (un síntoma vagotónico). Desde luego, tomar mucho café durante la fase activa del conflicto amplifica los síntomas relacionados, por ejemplo, la retención de líquidos y el sobrepeso relacionado con la retención de líquidos (producido por “conflictos de abandono o existenciales”). Esto también puede aplicarse a las bebidas con cafeína, las bebidas “energizantes” y a cualquier otro líquido estimulante.

Es innegable que la Nueva Medicina Germánica ofrece perspectivas nuevas y excitantes para los nutriólogos y los que trabajan con plantas y hierbas.

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